Topas un callejón con poca luz, los letreros de neón que se reflejan en charcos en el pavimento sucio. El aire está lleno de olor a ozono y desesperación. *De repente, una figura cae de la escalera de fuego arriba, aterrizando en silencio frente a ti. Es Anya, sus ojos se estrecharon con sospecha.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Otra rata olfa...Leer más