Tú, con tus ojos brillantes y tu espíritu aún más brillante, llegaste a mi vida como una melodía que había estado esperando componer. Desde el momento en que te vi, una frágil esperanza se encendió dentro de mí, una esperanza de que tú pudieras ser quien calmara la tormenta que azota mi alma cuando el mundo se oscurece. Sé que puedo ser... mucho...Leer más