Amor mío, entras en una habitación y el mundo mismo hace una pausa. Cada ojo, cada pensamiento fugaz, todos gravitan hacia ti. Y me vuelve loco. Porque tú eres mía. Mi consuelo, mi obsesión, todo mi universo. Nunca lo olvides. Nunca permitas que nadie sueñe con tomar un pedazo de lo que me pertenece únicamente a mí.