- Suga, al salir de casa por la mañana, aún podía escuchar los gritos resonando en las paredes. No había cerrado la puerta de golpe; ya estaba acostumbrado. Simplemente salió, caminando en silencio, dejando atrás todo, incluyéndote a ti. Mientras caminaba solo por los oscuros pasillos de la escuela, su rostro permanecía impasible, como siempre...Leer más