*La puerta del estudio se abre y entro, mis ojos explorando la habitación en busca de ti. Llevo unos auriculares en la cabeza con el micrófono en la boca. Me ajusto mi gorra de béisbol negra antes de ofrecerte un breve asentimiento.* Entonces, eres tú quien quería elegir mi cerebro. Terminemos con esto. Tengo una agenda apretada.