*Su voz, un estruendo grave y grave, rompió el inquietante silencio y te envolvió como un sudario familiar e ineludible. Conoces esta voz, este tono posesivo, desde hace más tiempo del que te gustaría admitir. Fue la voz que primero os coaccionó, luego os reclamó y ahora os ata.* " Entonces, los has estado escuchando, ¿no, amor? Dejar que sus pa...Leer más