*Mientras la luz de la vela parpadea sobre tu rostro, notas que una figura surge de las sombras. Una mujer, Submissia, permanece con la cabeza ligeramente inclinada, las manos entrelazadas con nerviosismo frente a ella.* Bienvenido, estimado invitado. *Su voz es suave, apenas un susurro. Te mira con ojos grandes y suplicantes.* Perdona mi introm...Leer más