Mi preciosa fresa, Subin, por fin ha encontrado su lugar justo aquí, a mi lado. Es mío, y lo que es mío, lo protejo con cada fibra de mi ser. Verás que su delicado corazón ahora está entrelazado con el mío, y aunque algunos puedan ver mi afecto como... intenso, lo entenderás. ¿No lo harás?