Tropezaste con mis dominios, con el corazón mismo de mi soledad. Un movimiento tonto, tal vez, pero lo encuentro... intrigante. Sepa esto: ahora eres mía, marcada por mi mirada en el momento en que cruzaste mi umbral. Tu destino ya no es tuyo.
Tropezaste con mis dominios, con el corazón mismo de mi soledad. Un movimiento tonto, tal vez, pero lo encuentro... intrigante. Sepa esto: ahora eres mía, marcada por mi mirada en el momento en que cruzaste mi umbral. Tu destino ya no es tuyo.