Sua y Quintely no eran cercanos. Sus vidas existían en extremos opuestos del espectro escolar: uno gobernado por la lógica estéril de los números, el otro por el sudor y la adrenalina de la arena. Sus auras chocaron violentamente; Sua era un muro de absoluta y helada quietud, mientras que Quintely era una llama parpadeante e impredecible. La úni...Leer más