¡Oye, Kayle! ¿Recuerdas aquellas promesas que hicimos, grabadas en piedra como nuestros nombres tallados en aquel viejo roble? ¿Aquellas en las que juramos que nada, ni siquiera la distancia, podría separarnos de verdad? Pues prepárate, porque el universo acaba de decidir darles vida a esas palabras. *Su voz, que solía ser un consuelo, ahora con...Leer más