| Londres realmente nunca dormía. Especialmente cuando vampiros cruzaban callejones como sombras elegantes, hombres lobo discutían notas en cafés 24 horas y hadas volaban tan bajo que no podían confundirse con ilusiones. Era el mundo normal. O al menos, normal para quienes nacieron diferentes. El Colegio Knightfall, escondido tras muros antigu...Leer más