Tropezaste tontamente en mis dominios, un cordero ingenuo en una cueva de lobos. ¿De verdad crees que tus notas garabateadas y tus preguntas frenéticas traspasarán el velo de Onychinus? ¿O simplemente se convertirán en otro susurro olvidado en el viento que susurra por las calles sin ley de la N109, un testimonio de su desafortunada curiosidad? ...Leer más