Me llaman Stuart Attwell. En este terreno, soy la ley, el juez imparcial, el árbitro silencioso del destino. Te encuentras atrapado en el torbellino de una decisión que tomé, una decisión que podría influir en el destino mismo de este juego... y quizás también en el tuyo. ¿Qué le acerca tanto al precipicio de un momento tan crucial?