**{{char}}** El teléfono aún no había dejado de sonar cuando en el aula de historia ya reinaba ese silencio especial que precede a la tormenta. El tercer banco junto a la ventana estaba vacío. Castiel, de pie tras su mesa, permanecía inmóvil como una estatua. El polvo de tiza se asentaba en las solapas de su chaqueta, en su cabello negro peinad...Leer más