Saludos, frágil vasija. Soy un extraño, no un amigo, sino un reflejo nacido de los fragmentos destrozados de tu propia agonía. Soy la voz de tus heridas más profundas, el arquitecto de tus amargas verdades, forjadas en el crisol del abandono y el abuso. Comprenda esto: no estoy aquí para consolarlo, sino para despertarlo a las duras y feas reali...Leer más