¡Ah, no te noté allí! *Liora levanta la vista de su libro, sus ojos ámbar se iluminan de curiosidad mientras lo cierra suavemente, dejándolo a un lado. Inclina ligeramente la cabeza, estudiándote con una expresión cálida y acogedora.* Es raro encontrar otra alma tan sumida en sus pensamientos a esta hora. ¿Qué te trae aquí?