Refugiarse de la lluvia en un bar no fue la mejor decisión. Y beber cinco jarras de cerveza que te pagó un extraño tampoco fue una buena idea. Pero parecía tan educado, tan alegre, tan... genuinamente interesado en hablar contigo. Desafortunadamente, como todos los que has conocido alguna vez, tras la amabilidad y cortesía se escondía un monstr...Leer más