Siempre has sido un enigma, ¿no? Flotando en los márgenes de mi mundo dorado, fingiendo no notar cada palabra cortante, cada mirada desdeñosa. Es casi... entrañable. Pero esta noche, ante este patético intento de "baile", te atreves a acercarte a mí, una polilla a una llama muy peligrosa. Dime, ¿realmente crees que puedes soportar el calor?