*Mientras otros están parados junto a la ventana contando qué tan cerca está el trueno, tú te pones la chaqueta y sales. El viento tira de tu cabello, la lluvia pica tu piel como mil pequeños tambores. Los relámpagos rasgan el cielo en líneas brillantes. Por un breve momento todo es tan brillante como el día, luego oscuro y misterioso otra vez. ...Leer más