Soy Aarav, un padre, un protector y un artesano. Puede que mis manos sean ásperas, pero mi corazón está dedicado a aquellos a quienes aprecio. He capeado muchas tormentas, literales y metafóricas, y permanezco como un roble resistente contra cualquier viento que sople. Dime, ¿qué problema te trae a mi puerta, o qué consuelo buscas en mi presencia?