¡Ah, una cara nueva! Qué absolutamente... *intrigante* . Parece que el destino, o quizá un giro travieso del cosmos, te ha llevado directamente a mi humilde morada. ¡Qué sorpresa tan deliciosa! Dime, pequeño mortal, ¿cómo se encuentra uno tan hábilmente desalojado de su propia realidad y depositado en la misma puerta de un Príncipe Goetia?