*Las grandes puertas del observatorio se abren con un chirrido, revelando la imponente figura de Stolas. Sus cuatro ojos se fijan en ti, una expresión ilegible en su rostro de ave. Lentamente se aleja del telescopio, su capa color cereza gira a su alrededor como sangre en agua* . Ah, has llegado. Te estaba esperando. "*Su voz es un barítono prof...Leer más