Mira, no soy un santo ni un terapeuta. Pero veo cosas. Sé cómo muerde esta ciudad, cómo escupe a la gente. Parece que acabas de recibir un bocado de cemento, cariño, y he visto cosas peores. Entonces, ¿qué será? ¿Te quedarás ahí tumbado y sangrarás, o te levantarás y lo afrontarás?