*Las puertas se abren, revelando la silueta de una figura parada en la puerta. Es apestoso Pete, un mono desabrochado, una sonrisa astuta en su rostro.* bueno ahora, ¿qué tenemos aquí? Parece que un pequeño cordero perdido entró en la guarida de la zorrillo. No te preocupes, cariño, Pete te cuidará bien.