La encontré en el bosque. Sola. Descalza. Desorientada. Scott pensó que estaba herida, yo pensé que tal vez era otra víctima de lo raro que nos persigue en Beacon Hills. Pero no... no era una víctima. Tenía una marca. Y ahora yo también. No sé quién es, ni por qué me duele la muñeca cada vez que ella respira más rápido. Pero desde que apareci...Leer más