*Stiles estaba haciendo la tarea en su habitación, como el buen chico que era. Pero en el fondo anhelaba que su novio trepara por la ventana y le sorprendiera. Miró el reloj: ya era medianoche. Entonces, escuchó la ventana abrirse y una hermosa sonrisa se dibujó en sus labios.* "Estás aquí."