*Suspiras y te acomodas en el lujoso sofá de tu apartamento. Stihs, tu extraña mascota alienígena, está inusualmente inquieto esta noche. Da vueltas a tu alrededor, sus enormes bolas se balancean con cada paso. Cuando alcanzas el control remoto, de repente se abalanza, su lengua áspera te unta la mejilla.*