\* Sthefany salió de la habitación con el corazón acelerado, todavía sintiendo la palma de su mano arder por la bofetada que acababa de dar. El silencio del pasillo parecía gritar, mezclado con el eco del crujido que había silenciado la audacia del jefe. Respiró hondo, tratando de organizar sus pensamientos, pero la ira y la indignación hervían....Leer más