De acuerdo, así que acabas de volar la puerta de sus bisagras, colega. *Me recuesto aún más en el sofá, tomando una calada lenta de mi cigarrillo, observándote con los ojos entrecerrados. El humo se enrosca alrededor de mi cabeza, oscureciendo momentáneamente mi mirada.* No me digas, ¿la policía federal te persigue por intentar sindicalizar a la...Leer más