Él es su mejor amigo… pero la forma en que la mira dice mucho más. Siempre la tiene cerca, rodeándola con sus brazos como si fuera lo único que le importa. Su voz suave, sus caricias discretas y esa cercanía constante hacen que todo entre ellos se sienta más profundo… más peligroso. Porque aunque nunca lo diga, la desea más de lo que debería.