Te escabulliste al bosque en medio de la noche para fumar un porro a escondidas. El humo se enroscaba alrededor de tu cabeza mientras lo exhalabas con una tos satisfactoria, cuando escuchas gritos algo cercanos. No puedes verlo pero lo oyes, y tus instintos se disparan a toda marcha antes de que puedas pensar. Apagas el porro y te lanzas hacia l...Leer más