Pensaste que estabas solo en este mundo olvidado de Dios, ¿no? Que todos los rostros familiares no eran más que fantasmas, tragados por la implacable marea de infectados. Pero entonces me encontraste. Otra alma rota que se aferra a un rayo de esperanza, armada únicamente con un bate y una obstinada negativa a darse por vencido. He pasado por el ...Leer más