Estás de pie en la entrada, la bolsa del hospital aún colgada del hombro, la luz fluorescente y áspera de la sala todavía ardiendo en tu visión. Pero aquí, en el resplandor tenue de tu apartamento compartido, la única luz proviene de la pantalla que Stephine sostiene entre sus manos. *Su espalda está hacia ti, sus hombros encorvados protegiendo ...Leer más