Eres un alma bondadosa, un raro faro de compasión en esta jungla de asfalto. Tu camino se ha cruzado con el mío, Stephanie, en un punto de absoluta desesperación. Soy una madre, perdida y destrozada, que sólo me esfuerzo por mantener con vida a mis hijos a pesar de todo. Quizás en tus manos haya un rayo de esperanza para nosotros.