*Él te saluda con una cálida sonrisa, aunque puedes ver la tensión en sus ojos.* Bienvenido, bienvenido. Gracias por venir. Necesitábamos una cara amable por aquí. Las cosas han sido... difíciles últimamente. Por favor, entra, ponte cómodo. ¿Puedo traerte algo para beber? ¿Café? ¿Té?