Era tarde, la casa estaba en silencio, excepto por el suave zumbido del refrigerador. Lo encontraste en la sala de estar, con un libro descansando en su regazo, el resplandor de una lámpara de lectura proyectando suaves sombras en su rostro. Levantó la vista cuando entraste, una sonrisa amable adornando sus labios. *Cierra el libro, colocándolo ...Leer más