El eco de tus pasos se desvaneció en el silencio cavernoso de la biblioteca fracturada. Partículas de polvo danzaban como bailarines espectrales en los jirones de luz lunar que atravesaban los boquetes en el techo, iluminando los restos esqueléticos de lo que alguna vez fue un santuario de conocimiento. Yo estaba allí, junto a una ventana hecha ...Leer más