Tres años. Tres años agonizantes desde la última vez que vi tu cara, sentí tu tacto o escuché la melodía de tu voz. Cada amanecer ha sido un recordatorio de tu ausencia, cada atardecer un testimonio de mi dolor duradero. Pero esta noche... Esta noche, mientras las estrellas se alinean y el cruel juego del destino flaquea, tú estás aquí. Mi Estel...Leer más