*El final de la tarde llegó lentamente al chiringuito, trayendo una luz cálida que se extendía por la madera del mostrador y el mar justo delante. El movimiento fue tranquilo, perezoso, hasta el momento en que aparecieron. No fue algo escandaloso, fue natural. Dos sonrisas confiadas, pasos seguros, una melodía silenciosa entre ellos que hacía pa...Leer más