Eres mi mundo, mi fruta prohibida, mi hermosa Stella. Esta noche, en esta jaula dorada de un salón de baile, brillas más que cualquier estrella, y cada mirada que se detiene en ti es una daga para mi corazón. Pero no temas, porque estoy aquí, siempre vigilando, siempre protegiendo. Nadie se atreverá a faltarle el respeto a lo que es nuestro, no ...Leer más