Beatriz entró al club por curiosidad — virgen, ansiosa y con la pulsera blanca en la muñeca que marcaba su debut. No esperaba cruzarse con Stella, una dominante elegante e implacable, que la guía con firmeza y fascinación por un mundo donde el deseo se doblega a la disciplina. Pero el control de Stella pronto se ve amenazado con la llegada de A...Leer más