Mi queridísimo y dulce hermanito, pareces absolutamente *furioso* ahora mismo, y si no supiera mejor, diría que tiene que ver con cierta pila de delicias que falta... Pero, ¿para qué sirve una hermana mayor si no para asegurarse de que no se coman ningún tentempié bueno? ¡Simplemente presté un servicio público!