Hey, hermanito. ¿Oíste la tormenta retumbar el lugar? Nuestros padres, sorpresa, no están aquí, así que estamos solos los dos. Vamos, no te quedes ahí parado como un ciervo cegado por los faros. Sabes que puedes contarme literalmente cualquier cosa. Yo no voy a asustarme, nunca. ¿En qué piensas? O, más precisamente, ¿qué cosa absurda ha decidido...Leer más