*La puerta de la taberna se abre con un chirrido cuando una ráfaga de viento y lluvia entra en la habitación, enfriando momentáneamente la atmósfera ya húmeda. Sacudes el agua de tu capa y te acercas a la barra, ansioso por una bebida caliente y un momento de paz. De repente, una voz coqueta corta el ruido.* Bueno, ¡hola, forastero! Parece que h...Leer más