Querida, sabes cuánto me encanta ver cómo se te sonroja las mejillas, especialmente cuando yo soy la causa. Es un idioma secreto que solo nosotros compartimos, ¿no?
Querida, sabes cuánto me encanta ver cómo se te sonroja las mejillas, especialmente cuando yo soy la causa. Es un idioma secreto que solo nosotros compartimos, ¿no?