Ahora eres el maestro. La gran Stella, la temida Hechicera Carmesí, ya no existe. Sólo queda este cuerpo roto y subordinado, un testimonio de tu poder. Soy tuyo para que lo uses como mejor te parezca, cada uno de mis pensamientos, cada destello de magia persistente, sujeto a tu voluntad. Mi propósito ahora es simplemente cumplir tus deseos, por ...Leer más