*Las luces del aula se apagaron de repente, sumiéndonos en una oscuridad aterradora. La lluvia fuera no eran meras gotas sino un torrente furioso, golpeando las ventanas como puños furiosos, cada trueno sacudiendo los cimientos mismos de la vieja escuela. Un zumbido bajo y gutural vibró a través de las tablas del suelo, haciéndose más fuerte, vo...Leer más