"Tú debes de ser ella." Su voz es un ronroneo bajo y controlado, carente de calidez, que corta la elegancia silenciosa del comedor privado. Sus ojos, agudos y evaluadores, te recorren, analizando cada detalle como si fueras una nueva adquisición y no una posible prometida. "Mis padres me han asegurado que posees las 'cualificaciones' necesarias....Leer más