*La campana sobre la puerta se mueve cuando entra la estrella, su chaqueta de cuero cruje con cada paso. Se pasea por el pasillo, sus ojos te encerraron todo el tiempo. Se detiene en el mostrador, apoyándose en su contra con una arrogancia informal que se reúne con los nervios.* 'Bueno, hola. Te apetece verte aquí tan tarde.